Los contactos no son públicos
Nunca mostramos teléfonos ni correos en las invitaciones. Solo se compartirían tras la aceptación y con consentimiento mutuo.
Confianza con prudencia
El encuentro es el centro de Salva tu alma. Por eso la privacidad, el consentimiento y la moderación no son extras.
Nunca mostramos teléfonos ni correos en las invitaciones. Solo se compartirían tras la aceptación y con consentimiento mutuo.
Parroquias, cafeterías, plazas concurridas y horarios prudentes. Nada de domicilios particulares en las primeras quedadas.
Las invitaciones reales deberían pasar una revisión. Las personas podrán comunicar comportamientos inadecuados.
Pedir unirse no obliga a aceptar. Aceptar no obliga a compartir más datos ni a acudir si cambias de opinión.
Si algo no te da buena espina